- Comprarle todo aquello que nos pida
- Darle siempre la razón cuando tenga un problema
- Dejarle que hable mal, tod@s sus amig@s lo hacen
- Ponerle un televisor y/o un ordenador en su habitación (con acceso ilimitado a internet por supuesto y si puede ser con la playstation)
- Avergonzarnos cuando hace una rabieta
- No darle abrazos ni besos, ni decirle lo importante que es para nosotr@s
- No exigirle en relación a la escuela ni en las tareas de la escuela
- No castigarle ni llamarle la atención sobre su conducta nunca
- Castigarle cada día
- Que la madre le diga que no a una cosa y el padre la consienta o viceversa
- Chillarle o estresarnos cada día para que haga lo que le exigimos
- No jugar ni hablar tranquilamente nunca con él o ella
- No establecer ni unos horarios ni unas reglas del juego mínimas
- No pedirle que colabore con la casa en las cosas que están a su alcance
- Permitirle las mismas cosas que a sus herman@s mayores, o prohibirles a estos porque sino el/la pequeñ@ se enfada o hace una rabieta
- No enseñarle unas normas y/o valores, sean del tipo que sean
- Creer que nuestr@ hij@ siempre nos miente, acabará haciéndolo
- Creer que nuestr@ hij@ es malo, acabará siéndolo
- No darle buen ejemplo
- No hacer lo que les decimos a ellos que deben hacer
Puede parecer mentira pero a veces no nos damos cuenta y podemos estar haciendo alguna de estas conductas "educativas", las cuales evidentemente resultan malos amigos de cara al buen desarrollo y equilibrio emocional de l@s niñ@s. Es importante tener en cuenta que estos ejemplos no nos los inventamos, sino que se desprenden de diferentes trabajos que hemos realizado con familias.


Actualmente nos encontramos ante un BOOM en el diagnóstico y tratamiento de las patologías propias de los Déficit de Atención con o sin Hiperactividad. Sin embargo, nos podemos encontrar en muchas ocasiones con un diagnóstico que erróneo al tener en cuenta los múltiples aspectos que inciden en el desarrollo de los niños y niñas, de modo que en ocasiones se trata tan solo de una consecuencia de otras dificultades. Algunas claves para identificar la presencia de un TDAH serian las siguientes: